cancer colorectal

Cáncer colorrectal, dolor abdominal frecuente

El cáncer colorrectal (CCR) es el cuarto tipo de cáncer más frecuente en México. Conoce cuáles quiénes están en riesgo y cuáles son los síntomas, pues la esperanza de vida es mayor cuando es detectado en los estadíos I y II. Por GANAR SALUD

El cáncer colorrectal es una enfermedad en la que las células de las paredes del colon (intestino grueso) o del recto crecen descontroladamente y ya no mueren como ocurre con las células normales.

Este crecimiento celular anormal con el tiempo (entre 10 y 15 años) puede generar un tumor maligno canceroso. El tipo más común de estos tumores malignos se denomina adenocarcinoma.

El cáncer colorrectal es igual de frecuente en hombres que en mujeres y generalmente se presenta a partir de los 50 años. El cáncer colorrectal es el cuarto tipo de cáncer más frecuente en México.

¿Qué es un pólipo?

El pólipo se trata de una masa que se forma en el revestimiento interno del colon o del recto y, generalmente, son benignos. Sin embargo, determinado tipo de pólipos –llamados adenomatosos– pueden transformarse en cáncer. En particular, aquellos pólipos que son mayores a 1 cm tienen mayor riesgo de transformarse en tumores cancerosos.

No todos son cancerosos

Al inicio, generalmente, los pólipos son benignos; sin embargo, los llamados adenomatosos y aquellos que tienen un tamaño mayor a un centímetro de diámetro, tienen más riesgo de convertirse en tumores cancerosos. No obstante, lo conveniente es extirpar los pólipos colorrectales durante una colonoscopia.

Factores de riesgo

  • Existen algunos factores de riesgo para el desarrollo de cáncer colorrectal:
  • Tener más de 50 años. • Antecedentes familiares de la enfermedad.
  • Antecedentes personales de colitis ulcerosa
  • Pólipos en el colon o cáncer en otros órganos, especialmente cáncer de mama o de útero.
  • Diagnóstico de algún otro tipo de cáncer, por ejemplo: de ovario, endometrio
  • Obesidad.
  • Tabaquismo.
  • Sedentarismo.
  • Consumo excesivo de alcohol.

Amigos y enemigos del cáncer colorrectal

Se ha demostrado que el consumo de alimentos bajos en grasa, frutas, verduras y fibra ayuda a prevenir el desarrollo de cáncer colorrectal. El sedentarismo, tabaquismo, obesidad y alto consumo de alcohol favorecen el desarrollo de cáncer colorrectal.

Conoce las etapas del cáncer colorrectal

Estadío 0. Hay células anormales en la mucosa (capa más interna) de la pared del colon. Estas células anormales se pueden volver cancerosas y diseminarse. El estadio 0 también se llama carcinoma in situ. Estadío I. El cáncer se formó en la mucosa (capa más interna) de la pared del colon y se diseminó a la submucosa (capa de tejido debajo de la mucosa), o bien, se diseminó a la capa muscular de la pared del colon. Estadío II. En esta etapa el cáncer se diseminó a través de la capa más externa del colon. Estadío III. El cáncer se diseminó a los ganglios linfáticos cercanos. Estadío IV. El cáncer ha invadido otros órganos (lo cual se conoce como metástasis), generalmente el hígado, el revestimiento del estómago y los pulmones. ¿Qué órganos se dañan por el cáncer colorrectal? Los órganos que se dañan por el cáncer colorrectal son el colon y el recto. Y cuando hay metástasis, los órganos que con mayor frecuencia presentan la invasión de células cancerígenas son el hígado, el revestimiento del estómago y los pulmones.

Se calcula que entre 50 y 60% de los pacientes diagnosticados con cáncer colorrectal desarrollarán metástasis.

Alerta roja Los síntomas del cáncer colorrectal son:

  • Cambios en los hábitos intestinales (evacuaciones muy delgadas y estreñimiento con períodos de diarrea). • Dolor abdominal continuo. • Sangre fresca en las heces. • Evacuaciones con materia fecal negra.
  • Anemia.
  • Cansancio excesivo.
  • Náuseas y/o vómito frecuente.
  • Pérdida de peso importante y sin razón aparente.
  • En etapas muy avanzadas pueden presentarse otros trastornos, como ictericia (coloración amarillenta de la piel), ascitis (líquido libre en el abdomen) y disnea (dificultad para respirar).
  • Para diagnosticar el cáncer colorrectal se practican dos tipos de exámenes:

1. Examen de sangre oculta en heces: a través del cual se pueden detectar pequeñas cantidades de sangre en las evacuaciones.

2. Colonoscopía: estudio que consiste en introducir un tubo con una diminuta cámara vía rectal, a fin de observar el interior del colon. En caso de que se detecten anormalidades (pólipos o tumores) se extirpan y/o se toman muestras, con el objetivo de analizar su malignidad.

¡Se puede prevenir!

Se pueden tomar algunas medidas preventivas que ayudan a evitar su desarrollo, incluyendo:

Realizarse exámenes de detección de cáncer colorrectal anualmente tras cumplir 50 años de edad, pero si hay antecedentes familiares u otros factores de riesgo, como enfermedad inflamatoria intestinal, es necesario iniciar los exámenes a una edad más temprana y/o realizarlos con mayor frecuencia.

Seguir una dieta rica en frutas, verduras y granos integrales ayuda a prevenir el cáncer colorrectal, debido al alto contenido de vitaminas antioxidantes (A, C y E) y carotenioides en frutas y verduras. Asimismo, la capacidad de la fibra para eliminar sustancias que favorecen el desarrollo de cáncer.

Una dieta con elevado consumo en carnes rojas y productos procesados (salchichas, embutidos y carnes frías) elevan el riesgo de cáncer colorrectal.

Freír, asar o cocinar a la parrilla carnes a altas temperaturas genera sustancias químicas que pueden incrementar el riesgo de desarrollar esta enfermedad oncológica. Por ello, se recomienda reducir al máximo el consumo de dichos alimentos.

Múltiples estudios asocian el consumo excesivo de alcohol con el desarrollo de cáncer colorrectal. La American Cancer Society sugiere no beber más de dos copas al día en el caso de los hombres y una para las mujeres.

No fumar es una buena estrategia para prevenir este tipo de cáncer, pues diversos estudios demuestran que consumir entre 20 y 35 paquetes de cigarrillos al año aumenta el riesgo de sufrir cáncer colorrectal. Asimismo, aquellas personas que han fumado por varios años y mantienen este hábito tienen más riesgo de desarrollarlo que quienes ya abandonaron dicha adicción o jamás la han tenido.

El ejercicio es otra buena estrategia para prevenir el cáncer colorrectal. En este sentido, información del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson revela que quienes se ejercitan reducen 20% su riesgo de cáncer de colorrectal en comparación con personas sedentarias. Una meta recomendable es hacer ejercicio 30 minutos al día la mayor parte de la semana, aunque lo ideal es ejercitarse una hora diariamente. A mayor intensidad del ejercicio, más beneficios. Tratamiento y objetivo El tratamiento depende de la etapa en la que se encuentre el cáncer y de las características de la persona. Se pueden combinar dos o más de estas terapias, ya sea de manera simultánea o uno después del otro. Los tratamientos actualmente disponibles incluyen:

Cirugía La cirugía consiste en extirpar la lesión mediante una colonoscopia (Estadío 0) o la parte del colon que presenta cáncer (Estadíos I, II, III ). A esta intervención quirúrgica se le conoce como resección del colon.

Quimioterapia La quimioterapia se trata de medicamentos que eliminan las células. Cuando se administran por vía venosa u oral se le conoce como quimioterapia sistémica. Estos medicamentos entran al torrente sanguíneo y llegan a todas las áreas del cuerpo. Este tratamiento es útil contra los cánceres que se han propagado (metástasis), más allá del órgano donde se originaron o en los pacientes que presentan un tumor grande que ha invadido ganglios, pero sin diseminación a otros órganos. En el caso de que estos fármacos que administren directamente en una arteria que llega hasta la parte del cuerpo que contiene el tumor se le conoce como quimioterapia regional. Este método concentra la dosis de quimioterapia alcanzando así las células cancerosas en esa área. Asimismo, reduce los efectos secundarios al limitar la cantidad que alcanza el resto de cuerpo. Casi todos los pacientes con cáncer de colon en estadio III deben recibir quimioterapia después de la cirugía durante 6 a 8 meses, lo cual se denomina quimioterapia complementaria o adyuvante. La quimioterapia también se utiliza para mejorar los síntomas y prolongar la supervivencia en pacientes con cáncer de colon en estadio IV.

Radioterapia Utiliza rayos de alta energía (por ejemplo, rayos X) o partículas para destruir las células cancerosas. Este tratamiento se usa principalmente en las personas con cáncer de colon cuando el cáncer se encuentra localizado en el recto. Cuando el tumor es operable, pero no es posible saber con seguridad si se han eliminado todas las células cancerígenas, se utiliza la radioterapia a fin de destruir las células cancerosas que puedan quedar después de la intervención quirúrgica. La radioterapia también se usa para tratar el cáncer de colon que se ha propagado a ciertos lugares como el cerebro.

Terapias blanco Las terapias blanco es el tratamiento dirigido a genes o proteínas específicos que contribuyen al crecimiento y desarrollo del cáncer. El tratamiento más innovador en esta área se conoce como Stivarga o Regorafenib, el cual bloquea ciertas proteínas que estimulan el crecimiento de las células del tumor o ayudan a formar nuevos vasos sanguíneos para alimentar al tumor. El bloqueo de estas proteínas puede ayudar a detener el crecimiento de células cancerosas. Este medicamento se toma en forma de una píldora y actualmente sólo está indicado para pacientes en Estadío IV.

Atención médica

El cáncer colorrectal se encuentra dentro del Seguro Popular, por lo cual todo paciente tiene derecho a ser atendido por este tipo de cáncer. Esperanza de vida Un estudio publicado por la Asociación Mexicana de Gastroenterología reveló que 90% de los pacientes con cáncer colorrectal siguen con vida después de cinco años del diagnóstico si éste se hizo cuando el tumor estaba en etapas tempranas, es decir, cuando el cáncer está en las capas internas del colon (Estadio I) o cuando se ha diseminado en la pared muscular del colon (Estadio II). Se calcula que menos de 5% de las personas diagnosticadas en Estadio IV estarán vivas a cinco años a partir de la detección.

Impacto emocional y social

El diagnóstico suele ser difícil de manejar para el paciente y su familia, pues durante décadas se ha asociado al cáncer con la muerte; sin embargo, hoy en día se cuenta con un amplio arsenal terapéutico que permite erradicar al cáncer, extender la vida de aquellos pacientes que anteriormente no tenían alternativa alguna, así como ofrecer una buena calidad de vida a quienes enfrentan este tipo de cáncer. Cambios en el estilo de vida Cuando se está recibiendo tratamiento es necesario seguir las indicaciones de su médico. Pero es recomendable hacer pequeños cambios en el estilo de vida para combatir ciertos síntomas; por ejemplo, si se está muy cansado es recomendable hacer las actividades prioritarias por las mañanas y descansar, inclusive dormir por las tardes, hacer comidas sin irritantes, en porciones pequeñas, varias veces al día. También se recomienda hacer actividad física moderada, hidratarse adecuadamente, tomarse la presión una vez a la semana y cuidar la piel, ya que ésta se puede inflamar. En caso de que el paciente se encuentre libre de enfermedad se le aconseja adoptar un estilo de vida saludable: dieta alta en vegetales, hacer actividad física, acudir con el médico especializado al menos una vez al año para revisión. Las visitas pueden ser más frecuentes si su médico lo considera necesario, y si su médico lo recomienda realizarse una colonoscopia y/o otros estudios de imagen.

Estadísticas

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2002, este tipo de cáncer reportó una incidencia de 3.5% en México; mientras que en 2012, dicha estadística creció a 5.8% y hoy ocupa el cuarto lugar entre las enfermedades oncológicas más frecuentes en el país. Especialista en cáncer colorrectal El especialista indicado en realizar las intervenciones quirúrgicas es el cirujano oncólogo y el especialista indicado para tratar con medicamentos al cáncer de colon es el oncólogo. Dra. Gredel Portela Rubio. Miembro de la Sociedad Mexicana de Oncología.

+ INFO Sociedad Mexicana de Oncología www.smeo.org.mx

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