mil días bebé

¿Qué pasa en los primeros mil días de vida de tu bebé?

Los niños con anemia difícilmente van a recuperar la capacidad cognitiva y habilidades a las que pudieran llegar con una buena nutrición. Por GANAR SALUD

Los primeros mil días de vida impactan desde el nacimiento hasta los 2 años; de ahí se habla de la programación metabólica, la cual se da a través de la alimentación de la madre durante el embarazo y la lactancia, es decir, se activan genes que pueden disminuir el riesgo de ciertas enfermedades a largo plazo.

A los seis meses y después del primer año difícilmente se puede encontrar evidencia tan clara de la programación metabólica; sin embargo, en esta etapa se empiezan a formar los hábitos de alimentación.

¿Qué no debe faltar en el plato de mi hijo?

La Organización Mundial de la Salud recomienda que a partir del primer año de vida los niños deban tener tres comidas principales y dos colaciones. También en esta etapa se está “formando” por primera vez un paladar para aceptar ciertos alimentos, lo que impactará en la niñez y vida adulta a largo plazo.

En el plato de un niño nunca deberían faltar las verduras y las frutas aparte de los alimentos. En México, hay gran prevalencia de anemia en niños menores de cinco años; además, de los problemas de salud pública como obesidad y diabetes.

Los alimentos ricos en hierro absorbible están disponibles en vegetales y también en productos de origen animal (carne roja, hígado de pollo, hígado de res, pescado o pollo).

 

Cómo distribuir la comida

La recomendación es que el plato de comida se distribuya así: la mitad del plato para frutas y/o verduras. La otra mitad dividirla en dos cuartos. Un cuarto para cereales de grano entero (arroz, pasta, tortilla). El otro cuarto para producto de origen animal, de preferencia que sea rico en hierro.

 

Tips de porciones

Verdura – puño de nuestra mano.

Productos de origen animal – cajita de cerillos.

Cereales – Un tercio o cuarto de taza o una rebanada de pan o tortilla.

 

Elige alimentos con nutrimentos críticos

Los nutrimentos críticos son aquellas sustancias muy importantes para el crecimiento y desarrollo del niño, y que en esta etapa juegan un rol fundamental. La deficiencia de hierro se ha asociado con retrasos irreversibles en el desarrollo neurológico y cognitivo. Se puede prevenir esta deficiencia y la anemia para lograr un mejor desarrollo intelectual.

Otro nutrimento crítico es el zinc, indispensable para el crecimiento y la función del sistema inmunológico para la protección de enfermedades. El calcio es otro nutrimento crítico para la formación de huesos, y a diferencia de los adultos, los niños requieren mayor aporte.

Cómo afecta la anemia a los peques

Los niños con anemia difícilmente van a recuperar la capacidad cognitiva y habilidades a las que pudieran llegar con una buena nutrición; y a largo plazo, es una población que no va a llegar a su potencial máximo

Hay estudios que indican que hasta los cinco años los niños son capaces de autorregular su ingesta de alimentos, es decir, ellos avisan cuando ya están satisfechos o cuando tienen hambre. Esto ocurre con los niños que son alimentados con leche materna.

Cuando mami se pega al bebé al seno, el niño se separa cuando ya no quiere más y toma la cantidad que necesita; mientras que un niño alimentado con biberón se le da cierta cantidad de leche y la mamá espera a que se lo termine porque así fue la indicación.

¿Obligarlos a comer es buena opción?

Obligar a comer al niño puede ser contraproducente, pues se les orilla a bloquear la autorregulación y a malos hábitos; en el largo plazo, pueden ser niños que no pueden identificar cuando su cuerpo ya comió suficiente y eso incrementa riesgo de obesidad y sobrepeso.

Otro error común es que si el niño no terminó su comida, mamá le vuelve a ofrecer colaciones o snacks para intentar cubrir ese faltante; y el problema de esto es que el niño va a llegar al siguiente tiempo de comida fuerte sin apetito, además, a veces, esas colaciones no son saludables pues se trata de alimentos de alta densidad energética y que fácilmente los niños pueden sobrepasar el requerimiento energético.

Por eso, es común que mamá llega preocupada a la consulta con el pediatra porque el niño no come, pero sí está en buen peso o con sobrepeso. Esto ocurre porque el niño está cubriendo todo el requerimiento energético con alimentos que nos son de calidad y en los tiempos de comida que no son los principales.

Cómo espaciar las colaciones

Se recomienda ofrecer una o dos colaciones como máximo y deben predominar las frutas y verduras como opciones. Algunas propuestas son picado jícama o mango, es decir, alimentos que aporten suficiente densidad energética y nutrimentos; esto es muy diferente a ofrecer alimentos como donas o frituras.

La colación debe darse dos horas antes de la hora de comida para que el niño pueda hacer digestión y tenga apetito. Por ejemplo, un niño de entre 1 y 4 años que pueden estar en guardería o prescolar y que, habitualmente, desayuna a las 8 de la mañana, puede tener su colación a las 11 am y comer a las 2 de la tarde, y la segunda colación a las 5 y cenar a las 7.

 

Educando el paladar

Los hábitos saludables que se recomiendan es no introducir nada de azúcares simples en los primeros dos años de vida; es decir, no jugos, no refresco, no bebidas azucaradas, dulces, etc. Como adultos creemos que los necesitan, pero no es así porque no los conocen. También es importante incluir siempre verduras y frutas, pues otro error es creer que la porción de origen animal es más importante y es lo contrario.

Es importante empezar a ofrecer alimentos ricos en fibra, ya que dan la sensación de estar satisfecho. Hay estudios que indican que lo azucarado o dulce causa un efecto de adicción; por lo tanto, al niño que de forma temprana (antes de los 6 meses) se le dieron estos alimentos va a pedir mucho más de este tipo de alimentos. Y en la adolescencia, el consumo de productos azucarados será mayor.

¡Tiempo de comida sin distractores!

Otra recomendación es comer sin distracciones, no permitir el uso tablets, celulares, televisión, ni nada que pueda ser distractor. Comer con distractores facilita a que no sea consciente de las porciones que ingiere; además, comer en familia sin distractores favorece que los niños aprendan por imitación. Por ello, los papás, hermanos y cuidadores deberán respetar también lo mismo.

Sabías que…

Papá y/o mamá o el cuidador principal son los responsables de la calidad de los alimentos, pero el niño decide la cantidad. Al niño no se le puede servir en el plato ni cubiertos para adulto, éstos deben ser de un tamaño que ellos puedan manejar.

El crecimiento después de los 2 años es muy lento.

 

Erika Ochoa Ortíz. Licenciada en Nutrición con una Maestría en Nutrición Pediátrica Clínica por la Universidad de Chile

 

Puede interesarte

Reforzarán acciones en el deporte 2016 ha sido el año con menor déficit en los recursos institucionales y eso permite volver ampliar la visión en el deporte.
Entrega el IMSS nuevas ambulancias El proveedor ahora garantiza la disponibilidad de las ambulancias y se encarga de los gastos de operación y mantenimiento.
¿Qué hace el médico internista? Este experto puede atender desde adolescentes hasta personas de la tercera edad.
Existe osteoporosis infantil La osteoporosis infantil se refiere a la disminución de la resistencia del hueso, que se ve sobrepasada por la carga, lo que hace que el hueso sea más susceptible a sufrir fracturas.
¿Por qué se cae el cabello? La mayoría de personas pierde entre 50 y 100 cabellos diarios.
Redes sociales: tendencia para reclutar Las redes sociales y profesionales son la clave para potenciar las contrataciones de calidad para este año
Extractor Oster ¿Quieres prepararte un rico jugo?
¿Cuántas mamás hay en México? 7.8% de las adolescentes de 12 a 19 años ya son madres.

Notas Relacionadas